Más de 3 millones de estadounidenses y sus familias, amigos y cuidadores, viven con la incertidumbre de los ataques. Hasta las actividades más ordinarias son afectadas por el “qué pasa si”. Demasiados estadounidenses que viven con ataques no pueden disfrutar de cosas que la mayoría de nosotros consideramos normales, como preparar una comida, guiar un vehículo a la tienda, mantener un empleo, andar en bicicleta o recordar una vacación favorita. Demasiados están vulnerables a los malos entendidos, juicios y rechazo del público.
La donación a la Fundación para la Epilepsia significa que hace del mundo un lugar mejor, más fácil, más manejable para alguien especial: su padre, madre, hermanos, hijos, cónyuge, amigos, vecinos y colegas.
Su generosidad:
- mejora la calidad de la vida de las personas con epilepsia: niños, adolescentes y adultos que no pueden disfrutar de las cosas que para el resto de nosotros son normales;
- educa al público para eliminar los malos entendidos, los juicios y el rechazo, y ayuda a las personas con epilepsia y a sus seres queridos a enfrentarse con sus desafíos;
- fortalece la defensa de atención médica asequible y protección de los derechos civiles de las personas con epilepsia; y
- proporciona fondos para la investigación médica y científica tendiente a la prevención y a encontrar una curación.
Dé a alguien especial la oportunidad de sentirse orgulloso de ser quien es, y vivir cada día a su pleno potencial.
Y juntos estaremos un paso más cerca de una curación. |